domingo, 6 de mayo de 2012

Mi confrontación con la docencia


Hola a todos. El presente escrito recupera algunas reflexiones acerca de mi quehacer docente, creadas a partir de las actividades desarrolladas durante la primera unidad del módulo 1 de la especialidad en competencias docentes.
Comienzo relatando un día laboral en el CEMSAD Huecorio. 
Por lo general, cada día me toca  atender 4 de los 5 grupos y cada uno con distinta asignatura; lo primero que hago es, una vez que pasé a la dirección a firmar la hora de entrada, reviso mi horario por segunda ocasión, así como la planeación de la clase que elaboré un día anterior;  ésto me permite tener a la mano algún recurso necesario (proyector, bocinas, material didáctivo, etc.) para llevar la clase conforme a lo planeado. Entro al salón saludando a los jóvenes y espero junto con los presentes, la llegada de los demás estudiantes ya que no todos llegan a tiempo; durante este lapso hago preguntas relacionadas a los temas vistos en clases pasadas, o bien, respecto a algún tema que poco tiene que ver con la sesión pero sí mucho con lo que ocurre en la sociedad (noticias, deportes, ratos de ocio) con la finalidad de crear una atmósfera no tan rígida durante la clase y que los estudiantes se sientan más cómodos. Recuerdo que las primeras sesiones frente a grupo me provocaban ansiedad y el hecho de no contar con los todos los recursos necesarios durante la apertura del plantel, puesto que ingresé desde que empezó a operar, creaba incertidumbre tanto para el personal que allí laboramos, como para los alumnos de primera generación; ya con el paso del tiempo fui creando lo que denomina Esteve “seguridad artificial”.
Volviendo a la actualidad; una vez que el salón se encuentra lleno inicio con la explicación del tema, en el cual normalmente me auxilio de diapositivas que incluyan imágenes animadas para evitar el tedio y pesadez que puede llegar a provocar las clases demasiado teóricas. En algunas ocasiones, creo conveniente iniciar la sesión con una serie de preguntas a modo de diagnóstico, y en la medida de lo posible utilizo preguntas atípicas al tema pero que de cierta manera las puedo relacionar.
Durante la hora o 2 horas que puede llegar a durar la clase, trato de fomentar la reflexión en los estudiantes mediante los ejemplos propuestos y que hasta absurdos pueden resultar, pero que a fin de cuentas sirven para lograr los objetivos que me propongo. Me valgo de técnicas de relajación, activación de energía, ejercicios para trabajar ambos hemisferios, etc. para incentivar la participación de los estudiantes; principalmente cuando noto rostros de enfado, aburrimiento o que se que tuvieron anteriormente otra clase que tal vez pudo llenarlos de tedio y provocarles apatía para participar. Ésto para tratar de despertar la curiosidad de los estudiantes y hacerles ver que en la medida que deseemos crear un mejor ambiente de aprendizaje entre todos, más provechoso será el tiempo que compartimos dentro del aula y escuela, y así, el esfuerzo que hacen los demás para que sean gente de provecho, no será en vano.  
Algunas sesiones las observo con buenos resultados finales y otras con resultados totalmente contrarios a los esperados; en el segundo caso opto por concluír la clase mediante llamadas de atención a modo de plática (paternal) y señalando lo que considero hizo falta. Se que también tiene que ver mucho en el aprendizaje de cada joven, lo que vive día a día en casa, con los amigos, pareja, trabajo o cualquier otra situación relacionada con su entorno, pero procuro señalar y enfatizar cuál es el motivo por el cual se encuentran ahí, que valoren el tiempo y economía que invierten a fin de evitar la deserción y que en la mayoría de los casos se da por ser un problema multifactorial. Como dicen por allí: “no está mal un jalón de orejas de vez en cuando”.
Me percibo como un docente, si bien no el mejor, sí como alguien que busca el beneficio de sus estudiantes apegándome al concepto de “profesor de humanidad”. De ahí que siempre les haga saber a los jovenes que ninguna de mis acciones busca hacerles daño, sino todo lo contrario. Desafortunadamente, siempre hay quien lo mira desde otra perspectiva y esto conlleve a adjetivar mi trabajo, personalidad y en general, mi práctica docente. Espero que con capacitaciones y formación continua, actitud, renovando constantemente mi ser y hacer docente, pueda entrar en la dinámica de promover el gusto por aprender no sólo en el aula, sino de la vida misma.
Como había mencionado anteriormente en mi presentación, soy ingeniero industrial y siempre tuve en la mente la idea de trabajar en el sector privado, dejando la opción de docente como última; así lo hice durante un periodo breve de tiempo donde tuve la oportunidad de trabajar para empresas como: Chocolatera Moctezuma y Coca Cola FEMSA. Las vivencias ocurridas durante ese tiempo me llevaron a tomar la decisión de incorporarme a la docencia, para mi buena fortuna, se encontraba el proyecto de la apertura de una preparatoria en los alrededores de mi lugar de origen, y fue durante mi periodo vacacional que pude arreglar los trámites para mi incorporación al CEMSAD.
Ya que mi familia, como imagino muchas de otras personas; se encuentra llena de personas dedicadas a esta profesión y la idea que me dejaron mis amigos de carrera: “siempre fui bueno para explicarles temas”, en conjunto con las experiencias del sector privado, fue todo lo que necesité para optar por cambiar radicalmente de ejercicio laboral. Desde luego que al momento de ingresar a la práctica docente me he regido por tratar de inculcar los buenos principios, prácticas y valores de profesores que llegué a tener; yo quería y quiero aún que mis estudiantes digan: “ese profesor es bueno, aprendí buenas cosas”. Como una vez mencionaron en un curso que tuve: “un profesor puede ser el responsable de un daño mayor en la sociedad, puesto que son incontables generaciones las que pasan por su vida en comparación con otras profesiones”. A sabiendas de que somos colaboradores de lo que puede pasar por la mente de cada chamaco para así realizar acciones que rigen su destino, es algo que me lleva a tratar de dar mi mejor esfuerzo en esta loable profesión.
Indudablemente que ésto puede traer consigo, un sin fin de satisfacciones; por mencionar algunas que he tenido: ver pasar distintas generaciones en desarrollo y prosperidad, sentirse útil y orgulloso, aportar saberes y experiencias que enriquecen a los demás, ganar concursos académicos y deportivos, formar un buen equipo de trabajo y que ha llegado a ser reconocido a nivel región, observar en la mirada de los estudiantes que ha sido posible sembrar la semilla de la superación, etc. Desde luego que han existido ciertos tropiezos y que en ocasiones vuelven a mi mente: la deserción de jóvenes que puede ser por causas ajenas a mi injerencia, daño a jóvenes y comunidad debido a intereses particulares (cuestiones sindicales), frustración al conocer casos lastimeros de estudiantes con dificultades para continuar con sus estudios, impotencia por no poder contar con mejor infraestructura para ofrecer a la comunidad estudiantil, etc.
Como alumno de esta especialización me he dado cuenta de ciertos errores que tengo que mejorar y de lo que implica trabajar bajo presión en algunas ocasiones por la mala  administración de mi tiempo. La frustración por el tiempo es algo que conviene saber manejar y enseñar a saber manejar, ya que de no hacerlo así, uno se puede perder de realizar actividades enriquecedoras y gratificantes.
Saludos cordiales!

Los saberes de mis estudiantes




El Internet actualmente representa para los jóvenes una forma de comunicación, ya que permite contribuir en su relación con sus pares y con la finalidad de mantenerse informados, también con todo aquello que es parte de su vida cotidiana y área social.  Para desarrollar este ejercicio se necesitó de la colaboración de algunos estudiantes que explicaran ¿Qué es el internet? La mayoría mencionó que lo consideran como un lugar para acceder a la información y comunicarse.
En algunos casos se observa que a pesar de los esfuerzos por parte del gobierno federal y estatal por crear e implementar proyectos que permitan el desarrollo de comunidades aisladas y marginadas, aún no cuentan con acceso a internet, ya sea por falta de infraestructura principalmente o por desvío de recursos. En el caso del contexto del plantel Huecorio, el estado de Michoacán se encuentra desde hace varios años en un plan de austeridad económico que merma los esfuerzos para que la escuela cuente con mejores condiciones  para que los estudiantes estén al día en el uso y manejo de las Tic´s.
La mayoría de estudiantes no tiene una computadora y mucho menos una conexión a la red desde su hogar, son pocas familias las que pueden acceder a estos recursos y hablamos de familias que viven en la zona urbana, no de las que viven en los alrededores de la comunidad de Huecorio. Los celulares apenas comienzan a ser una opción para acceder a la red de redes y como medio de comunicación frecuente mediante la mensajería instantánea.
Se comete un grave error cuando se piensa que Internet es solamente una tecnología. Se trata de una forma de comunicación crecientemente central y que requiere incorporarse a las políticas culturales y educativas.
Cada de que los niños y adolescentes hacen uso de internet se encuentran ante un cúmulo de información, encontrando información principal, información complementaria y basura (spam). Por ese motivo, frente a esta abundancia informativa, se hace necesario aprender a discernir, a discriminar la información y desarrollar políticas y prácticas interculturales en la escuela y el hogar que le permitan a los estudiantes de cualquier edad, incluso los usuarios de este medio de cualquier índole, integrar su pensar y su sentir, su razón y su emoción.
Se hace evidente que la mayoría de usuarios de internet y por consiguiente, los estudiantes, muchas veces no analizan la información y le dan un uso individuo por no hacer un proceso de  validación, certeza, conformación, etc., y consideran como verdad absoluta lo que dice “X” pagina de internet.
Como conclusión, la forma de comunicación que prima en los estudiantes por su practicidad, ya que en muchas ocasiones es más fácil encontrar a tus amigos en el chat que en un lugar determinado es el internet, por esta vía se pasan la información de los pendientes y las tareas, organizan reuniones, encuentros, eventos, se conocen, etc.